3 ejercicios básicos para flexibilizar la mano del arco antes de tocar el violín

Estos tres ejercicios te ayudarán a desarrollar una mayor consciencia de los movimientos de tu mano del arco, así como a flexibilizar y tonificar la musculatura de la mano del arco para que cuando toques su respuesta sea firme, delicada y flexible al mismo tiempo.

El primero de ellos lo llamo el Ejecicio de “abrir-cerrar” los dedos de la mano:

Consiste en – sosteniendo con la otra mano la punta del arco- hacer movimientos de apertura y cierre horizontales de los dedos de la mano.

La idea es hacer los movimientos lo más “pegado” posible a la vara del arco, para que el esfuerzo en nuestra musculatura sea lateral y no vertical.

Es muy importante no excederse en el tiempo de práctica de estos ejercicios. Un buen indicador es cuando ya sientes un poco cansada la mano. Nunca deberías llegar al punto de dolor cuando lo haces, si has llegado, significa que te has pasado.

El segundo ejercicio lo llamo “Balancear el arco”:

Dejando apoyada la punta del arco en la mano contraria, el ejercicio consiste en balancear el arco haciendo presión progresivamente en la punta del dedo meñique contra la vara del arco.

La idea es que teniendo la mano relajada, firme y flexible, sin necesidad de hacer ningún movimiento extra, el arco pueda balancearse o bascular desde los 0º a los 90º solamente con la fuerza ejercida por el meñique.

Nuevamente ten cuidado de no repetirlo en demasía y permítete sentir el movimiento haciendo pausas grandes entre los intentos.

Al principio el meñique se suele resbalar, es normal, requiere un poco de tiempo y maña hasta que generes la costumbre.

El tercero de los ejercicio lo llamo “alejar-acercar” el arco con los dedos:

Sujetando con la mano contraria la punta del arco, el ejercicio consiste en acercar y alejar la vara del arco de la base de la mano (o de la muñeca) con movimientos de ida y vuelta, usando para ello solamente el movimiento de flexión de los dedos (incluido el pulgar).

De los tres ejercicios, los violinistas que estudian conmigo suelen decirme que este es el que más les cuesta.

Ciertamente tiene algo de mayor dificultad dado que a menudo aparece una sensación de ansiedad de que vaya a caer el arco al alejarlo. Es especialmente bueno para aprender a notar nuestros dedos y flexibilizar nuestra mano del arco.

Espero que os sean de utilidad estos tres pequeños ejercicios.

Hasta la próxima!

Marko

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